Follando en la oficina, las largas jornadas de trabajo unen a la gente
Esto que tanto se escucha de la crisis me va a terminar volviendo loco, estos dÃas hay mucho trabajo en la oficina y me tengo que quedar hasta bastante tarde, bueno, nos tenemos que quedar varios compañeros y compañeras de trabajo. Ayer, sin embargo, fue un dÃa interesante, a última hora de la tarde recibà una llamada de “La Condesa”, hace bastante tiempo que no hablaba con ella por teléfono, en la que me decÃa que esta semana podrÃa disponer al menos de dos servicios, uno en plan lujo y el otro en plan vicio, la verdad es que me alegro la tarde y entre reunión y reunión, me imaginaba como podrÃan ser las noches que me esperaban, sobre todo la de la clienta que quiere vicio a tope.
En un descanso, coincidà en la cafeterÃa con una de las chicas nuevas que han entrado en la oficina hace poco, es una mujer que está bastante buena y siempre me ha parecido muy seria, pero la verdad es que me pone bastante cachondo, además le gustan bastante los escotes y tiene un par de tetas bastante bien puestas. Cuando “La condesa” me llamó ella estaba cerca y la và que hacÃa un cierto esfuerzo por escuchar sobre lo que hablaba, aunque no me importó mucho, y durante el descanso se acercó y me preguntó que si conocÃa a “La Condesa”, pero dándome su nombre, al principio no caÃ, pero luego me dà cuenta que se referÃa a ella y le dije que si, que hacÃa alguna cosa para ella. Me estuvo explicando que ella también la conocÃa y que mientras estaba estudiando, ella también hizo algún trabajo para “La condesa”, me quedé de piedra que alguien pudiera conocer uno de mis secretos, pero a la vez me sentÃa muy excitado, bajamos para la cafeterÃa hablando sobre el tema y yo cada vez me iba excitando más. Al llegar a la cafeterÃa, estaba prácticamente vacÃa, a esas hora de la noche quedamos pocos por allà aguantando el tirón, y empezó a decirme que si hacÃa trabajos para “La Condesa” es que se me daba bien follar, y poco a poco se iba caldeando la noche, me estuvo preguntando que donde habÃa hecho los servicios más raros o que cosas eran las más raras que me habian pasado y le remità a este blog en el que he escrito en varias ocasiones cosas reales que me han pasado con mujeres y parejas. Nos subimos de nuevo a la oficina y yo ya no podÃa de dejar de pensar en lo buena que estaba y en lo que me habÃa pasado, de prontro recibà un email en el que ella me indicaba que el informe que le habÃa dicho que deberÃa leer lo habÃa estado viendo y que era un buen momento para ir a comentarlo a la sala de reuniones, ufff, me empalmé vivo. Vi como ella bajaba primero como si no fuera con ella, y yo baje un par de minutos después, al llegar a bajo, allà estaba sentada en una mesa esperándome, me sentó en la mesa y empezó a acariciarme la polla por encima del pantalón, además de ponerme sus dedos en mi ombligo, no tardó mucho y me bajo los pantalones mientras se arrodillaba y me sacaba la polla para hacerme una tremenda mamada. Yo estaba muy excitado por saber que ella sabia mi secreto y porque estábamos en la sala de reuniones de la empresa y que aunque por las horas que era no habia mucha gente, nos podrian pilla follando, y eso me excitaba mucho más. Cuando me habia puesto bien tiesa la polla, la puse con el culo en pompa y me la empecé a follar, la iba dando fuerte embites y cada uno de ellos era un gemido que cada vez subÃa más y más de tono, al rato la puse sobre la mesa y me la folle sobre ella, con las piernas bien abiertas que me encantaba ver como sus muslos temblaban mientras la follaba, se corrió en dos ocasiones, y yo me empecé a masturbar para correrme cuando antes también, tenia la necesidad de sacar todo lo que llevaba dentro de mi y mi calentura profunda apagarla un poco, ella no se cortó ni un pelo, abrió la boca y me pidió que me corriera dentro… Esto de trabajar tanto es lo que tiene…
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