Anoche, después de bastante tiempo, La Condesa me habia conseguido un nuevo plan, se trataba de una mujer de origen holandes que va a pasar una larga temporada en España por cuestiones de trabajo y que quería vivir emociones fuertes de vez en cuando, es una mujer casada y no quiere ningún tipo de lío, sino experiencias intensas aunque sea pagándolas como es este caso.
Esta mañana me ha pasado algo sorprendente, después de lo que os contaba que me habia pasado ayer con una compañera de trabajo nueva, esta mañana al llegar a la oficina había algo raro, en el descanso bajé a tomar un café con otro compañero de trabajo y mientras estábamos hablando de los diferentes temas que teníamos que hacer, habia un grupito de las mujeres de la oficina charlando, me he percatado que la chica nueva que me follé anoche en la oficina, es muy amiga de la jefa suprema, e inicialmente no se si era bueno o malo, pero había algo raro.
Esto que tanto se escucha de la crisis me va a terminar volviendo loco, estos días hay mucho trabajo en la oficina y me tengo que quedar hasta bastante tarde, bueno, nos tenemos que quedar varios compañeros y compañeras de trabajo. Ayer, sin embargo, fue un día interesante, a última hora de la tarde recibí una llamada de “La Condesa”, hace bastante tiempo que no hablaba con ella por teléfono, en la que me decía que esta semana podría disponer al menos de dos servicios, uno en plan lujo y el otro en plan vicio, la verdad es que me alegro la tarde y entre reunión y reunión, me imaginaba como podrían ser las noches que me esperaban, sobre todo la de la clienta que quiere vicio a tope.
Anoche me llamó la condesa, aunque ya llevaba bastante tiempo sin llamarme, parece que los servicios difíciles son los únicos que me encarga Su llamada me causó una interesante sensación y curiosidad.
Me dijo “No te llamo por ningún servicio, es que mi marido no está durante estos días por motivos de viaje y he pensado que si te apetece podrías venirte a probar mi nuevo Jacuzzi”, lo que no sabia es que tenía marido, por lo demás el mensaje me parecía perfecto, más teniendo en cuenta que siempre me ha utilizado como objeto sexual sin ningún tipo de escrúpulo.
Acepte ir a probar su Jacuzzi, cuando llegué a su casa, mejor dicho al portal de su casa recordé el par de polvos que hemos echado en las escaleras y, me excitaba sólo de recordarlos.
Al llegar a su casa me recibió sonriente y radiante, con un albornoz de color rojo pasión, dejando ver un importante canalillo hacia sus tetas, que por cierto, siempre me han puesto bastante cachondo. “Pasa y ponte cómodo, si quieres puedes desnudarte y meterte en el Jacuzzi”, pasé hacía una inmensa casa con un jardín enorme y una sala en la que tenía una especie de Gimnasio y en la que estaba instalado el Jacuzzi, y ni corto ni perezoso me quité toda la ropa que dejé en una especie de armarito, probé el agua del Jacuzzi, estaba templadita y me metí dentro.
Cuando ella entró en la sala del Jacuzzi, se empezó a reir, porque yo no sabia como ponerlo en marcha, la verdad es que tampoco me dí cuenta, se acercó a unos mandos, y empezaron a salir burbujas y burbujas, divertido, esto de ser de pueblo a veces te la juega.
Se desnudó también y se metió en el Jacuzzi, empezamos a charlar y a reirnos, “no sabia que estabas casada”, le dijé. “Nunca me preguntaste, de todas formas no suelo tener esta cercanía con la gente con la que hago negocios, aunque tu eres una excepción”. Cosa que agradecí, aunque no sabia si iba con segundas de algún tipo.
Estuvimos un buen rato de charla mientras estábamos en el Jacuzzi los dos metidos y de pronto empecé a notar como su pie se iba metiendo entre mi entrepierna buscando mis huevos, que respondieron con una importante erección.
Cuando estaba totalmente empalmado me dijo, directamente, que le apetecía tener mi polla entre sus labios, se acerco, me dió unos sugerentes besos por el cuello, metió su cabeza en el agua y empezó a hacerme una suave y agradecida mamada, es una de sus especializades, a la vez me masturbaba la polla esperando como siempre que me corriera cuanto antes, me gustaba ver su culo sobresaliendo del agua, mientras veía su cabeza encima de mi polla, como una aspiradora acuática.
Paró para coger aire y no la dejé volver a bajar que era su intención, la senté encima mía, y la empecé a follar mientras ella se cogía a los lados del jacuzzi para hacer fuerza y obligarme a meterle la polla hasta bien dentro, sus gemidos me encantan, no los recordaba, pero siempre me volvieron loco…
Ayer por la noche recibo una llamada de “la Condesa”, hacía tiempo que no hablaba con ella. Tengo un servicio para ti, me dijo, se trata de una mujer que quiere un servicio especial, algo para tener sexo muy intenso y muy rápido, no quiere perder el tiempo, ni cenas ni nada similar, directa al grano.
Bien, veremos que podemos hacer, llamé a mi amiga la dueña del bar de intercambios y me dió una interesante dirección, se trata de una mujer experta en algo parecido a lo que esta mujer quería, se trata de una especie de sumisión en la que obliga a que la mujer tenga varios orgasmos seguidos en poco tiempo, muy intensos y de forma completamente obligada.
Me acerqué a recoger a la clienta y la llevé a ver a esta mujer, que nos recibió de forma realmente agradable, tranquila y muy atentamente le explicó en qué consistía este “ejercicio” como lo llamaba ella.
Se trata de estimular el clítoris de forma brusca para que este se vuelva un poco loco y produzca un placer poco conocido, nos enseñó donde hacia este ejercicio, ella se tendría que tumbar en una mesa preparada para este fin, en la que le atarían de pies y manos, ya que los espasmos son tan tremendos que es necesario que esté atada, se le vendan los ojos también para que esté concentrada sólo en el placer y no existan otros estímulos que la despisten.
La clienta estaba radiante, queria probarlo cuanto antes. Y así fue. Una vez que estaba atada y con los ojos vendados, la mujer empezó a traer un montón de cacharrería erótica que nunca habia visto, era como si fuera a hacerle filetes el clítoris.
Empezó a excitarla lentamente con caricias suaves y con movimientos sensuales de las manos, la clienta a los cinco minutos empezó a mover la pelvis con ese movimiento de “necesito un rabo cuanto antes”, y la mujer no tardó mucho en darle lo que quería, la empezó a meter un juego de bolas por el ano, cosa que a la clienta la encantó y siguió con diferentes ejercicios hasta que utilizó un consolador con un accionador del clítoris que a la clienta la volvió loca gritaba, se retorcía, no se podía mover demasiado y el placer debía ser brutalmente intenso porque instintivamente quería zafarse del placer que la producía, su cuerpo temblaba una y otra vez, en pocos minutos se corrió hasta 3 veces seguidas.
Esta noche me llamó “La Condesa” como viene siendo habitual, y pensé que era otro servicio de los que últimamente me pasa, así que le dijé “¿Y ahora que tengo que hacer?”, su respuesta me sorprendió gratamente.
“Nada, no hay servicio esta noche, te llamo porque me he cruzado con una amiga que tenemos en común, ella no lo sabe, pero así es, es una antigua cliente tuya”, ¿Antigua cliente? Tampoco crero que sea muy antigua no hace más de un año que ando por estos mares de oficio.
Pues si, me dijo, y además ha montado un bar de intercambio de parejas, … enseguida supé de quién se trataba, era una antigua cliente que hace unos 6 meses atrás estuve acompañando a varios garitos de este tipo a que ella se follase a 3 o 4 tios, después de haber follado conmigo. “La condesa” me dió la dirección del garito y decidí ir a verla, me apetecía verla y charlar con ella o lo que se terciase, sin nada concreto en mente.
Al llegar, una puerta que no tenía ningún tipo de pestillo, sólo te abrían desde dentro después de verte por una cámara. Entré y me recibió una chica que se presentó como la relaciones públicas del garito, el coste era de unos 70 euros por ir sólo, y la pregunté por “mi clienta”, se quedó sorprendida de que la conociera, le dije que era un antiguo amigo.
De pronto apareció por el pasillo y nos alegramos mucho de vernos, me invitó a ver todo el bar mientras charlábamos y reíamos, la verdad es que fui confidente de alguno de sus peores pecados, si la gente supiera quiénes van a follar a estos bares se sorprenderían mucho, mucho.
No habia mucha gente en el garito que tenía dividido en diferentes salas, en función de lo que se quisiera hacer en cada una de ellas, una sala pequeña de sado, con cruces y cosas que a las muy salidas las vuelven locas, una sala con piscina, otra con un cuarto oscuro …. vamos que estaba pensado para todos los gustos.
¿Te gustaría ver un par de parejas intercambiando y follando ahora?, me preguntó. Si claro, me encantaría. Y ella me dijo que a esas parejas las vuelven locas tener gente mirando mientras que follan.
Fuimos juntos hasta la habitación en la que se encontraban esas parejas y allí estaban, dos hembras impresionantes siendo folladas por dos tios, uno de ellos tranquilo, el otro parecía que quería taladrar a la rubia. Pasé a la sala junto con mi amiga y estuvimos viendo como lo hacían todo, una de ellas tenía un collar atado al cuello y lamía el suelo de vez en cuando, cuando el tio que se la estaba follando se lo ordenaba. De pronto lo ordenó que me lamiera los pies (allí te descalzas en ciertas zonas), a lo que ella no puso ningún repaso, y que a mi personalmente me produjo cierto morbillo, lo que más me gustaba era ver el movimiento de preciosas tetas que tenía y que se le meneaban fuerte cada vez que su macho la golpeaba con su polla.
De pronto, mi amiga me dijó que si quería ir a ver la piscina, a lo que también fui encantado, para poder entrar habia que quedarse desnudo, nos desnudamos los dos y nos dirijimos hacia allá, recordé entonces una cosa que de esta clienta me llamaba mucho la atención y es un tatuaje de una especie de diosa que tiene en la base de la columna cerca de su precioso culo.
El agua estaba templada y daba gusto meterse en ella, me estuvo contando que realmente habia terminado montando algo así para poder follar más y además sacarle algo de dinero a su vicio. Hasta 4 tios al día se follaba varias veces. Y me pregunto ¿recordamos viejos tiempos aquí en la piscina? La verdad es que me apetecía pero a la vez estoy viciado ya con el dinero, si no me pagan, como que no me va el rollo, así que la empecé a hacer un dedo mientras me abrazaba, moviendo rapido la mano y dejando que ella me cojiera la polla y me la masturbase.
No tardó mucho en correrse y me pidió que la follase … en ese momento una de las parejas (cambiada) que habiamos visto en la otra sala se acercó a la piscina, se metieron con nosotros en el agua, y empezamos a reir y a contar tonterias, ella se acercó a mi amiga y empezó a besarla, de pronto las dos empezaron a montarse un lesbico que a los dos tios nos puso como locos, se sobaban, se besaban los pezones, se lamian. Así que me salí al borde de la piscina y me masturbé hasta que me corrí.
Después de esto, me despedí, por un momento pensé que no me hacia nadie caso, y mi amiga me miró giñándome un ojo y me dijo “te espero que me has dejado a medias”. Y esa fue mi noche