Comiéndole el coño a mi vecina, me encanta ver como se retuerce de placer
Saturday, July 26th, 2008Al día siguiente de casi pillarnos el marido de mi vecina y partirnos de risa (con el video que os puse en el post anterior), quedamos de nuevo para tomar un buen café y con la escusa de que ella es al presidenta de la comunidad y yo el vicepresidente, preparé un café y empezamos a charlar riendo sobre diversas cosas como el cibersexo, como siempre ella tiene un interesante gusto por los escotes que le dejan bien sus preciosos pechos cuando se agacha, sus tetas me ponen a 2000 por hora.
Empezamos a hablar sobre lo que se siente cuando te hacen una mamada, tanto al hombre como a la mujer, ella reía, le dije si quieres probamos y te hago una, pero antes tengo que calentarte bien, a lo que ella se rió mucho más y me dijo “sorpréndeme”.
Recuerdo que una de las clientas a las que he hecho servicios este año me dijo una vez, quiero que me hagas una buena comida de coño, pero antes currátelo y crea el ambiente necesario para ello, y en este caso hice lo mismo, empecé a comerle el cuello lentamente, mientras le iba quitando su precioso sueter con escote incluido, le besaba a la vez que le pasaba la lengua por su espalda, espalda que me encanta tocar, pasar mis labios sobre ella, me pongo cada vez más caliente y mi polla empieza a estar que explota, pero no, hay que conseguir comer bien su tesoro.
Notaba como a ella se le erizaba la espalda, subía el ritmo de su respiración lentamente, mientras mis manos recorrían sus preciosas tetas, me gusta pasarle mi mano abierta por sus pezones, mientras subo y bajo por su espalda, hasta sus hombros, siendo que le encanta, voy bajando de nuevo y llego hasta la parte de la base de la espalda, noto como ella se estremece mientras beso su cadera y a la vez me sube el culo para recibir mi rabo, pero no, prefiero comer, lamer, besar sus muslos cerca de su precioso culo, con su tangita rojo y veo como ella está ya mojada, necesita mi rabo dentro, pero no, aún no.
Utilicé la fuerza de mis brazos para voltearla para poner su precioso coño frente a mi boca, cogiéndola bien fuerte por la base de sus piernas, mientras podía oler lo que de ella surgía, estaba completamente mojada, poco a poco empezaron sus movimientos pélvicos, y a escucharle “follame cabrón, ya me tienes”. La solté y la empecé a quitar el tanga, para dejar completamente libre su coñito, está muy mojado, desbordado, y la la soplo lentamente, ella siente un espasmo, “hijo de puta, has hecho que me corra, fóllame ahora”, pero aún no, no era el momento, quería que lo desease como nada en el mundo.
Empiezo a pasar mis labios por los labios de su coño, cogiéndolos entre mis labios, veo su clítoris completamente hinchado, lo rozo con mi lengua suavemente, cada vez sus espasmos son mayores, me obliga a que lo haga todo de una vez y me coge la cabeza obligándome a que le meta la lengua entera, pero no, no es el momento, quiero ver como se corre de nuevo, mis labios besan su clítoris, se vuelve loca, noto como sus piernas tiemblan, sus espasmos son sin control de ningún tipo.
“Me has vuelto a hacerme correrme, joder me vuelves loca hijo de puta, luego sólo puedo pensar en como me obligas a correrme y como me follas, cada vez que follo con mi marido, no me doy ni cuenta y contigo me vuelvo loca”, así que la cogí entre mis brazos, la abrazé y estuvimos un ratito tumbados juntos.
