Ayer después de llegar a casa, alguien llama a la puerta, es mi vecina que me quiere preguntar si estaré después de cenar, quiere presentarme a su mejor amiga, le digo que si, que si quieren las espero sobre las 23.00, me dice que es una hora perfecta.
Sobre las 23.00 vuelven a llamar a la puerta es mi vecina, con su escote habitual cuando quiere follar conmigo y su mejor amiga una morena impresionante con la que además tengo una buena atracción desde el primer momento.
Este fin de semana ha sido bastante increible, el viernes por la mañana, al llegar a la oficina, recibo un mensaje de una chica en mi email del blog, me dice que son dos amigas una rubia y una morena, que se ponen muy cachondas leyendo mis aventuras y que quieren ser una de esas aventuras, están dispuestas a estar el fin de semana entero follando sin parar.
En el email me enviaban un par de fotos de cada una de ellas y lo primero que pensé es que era un email de vacile, ya que eran dos hembras increibles las dos, la rubia que era la que me escribía estaba bastante buena y la morena que era su amiga era una impresionante latina madurita que sólo con ver u foto me empalmé, así que decidí decirles que si querían nos podíamos ir a la casa de la montaña a pasar el fin de semana, a lo que accedieron rápidamente.
Mientras íbamos en el coche, después de recogerlas en cada de la rubia el viernes por la tarde, fuimos hablando sobre cuales son las principales posturas y que es lo que más nos gustaba a cada uno de en el sexo, la morena, que a mi me iba poniendo bastante cachondo en el coche, y que tenia unas tetas redondas y bien puntiagudas, me contestó que ella disrutaba muchísimo chupando pollas, que era una sesación única para ella y que conseguir que el tio se corriera era un objetivo a toda costa, y lo que más le gustaba era que la follarán a cuatro patas además de los insultos mientras la follan, puta, zorra, etc.
La rubia me contestó que a ella le volvía loca que le comieran el coño, si un hombre conseguía que se corriera mientras la comía el coño podía hasta enamorarse de él y era difícil que se lo quitase de la cabeza, la postura como más le gustaba que la follaran era de pies contra una pared y con el culo en pompa, además le gustaba mucho empujar para que el tio la follará más y más fuerte.
Era una conversación bien calentita y al llegar a la casa, me apetecía cantidad comerle la boca a la morena, así que dejamos las maletas, y como hacía bastante frio, con las risas decidimos que lo mejor era entrar en caliente mientras que encendíamos el fuego, nos fuimos al sofá, que el pobre ha aguantado ya más trajín que nada y empezamos darnos masajes, entre las dos no tardaron en ir a verme la polla y empezar a magreármela, mientras la rubia finalmente me ponía su coño en la boca y la morena empezaba a hacerme una brutal mamada, que además sabía que a mi me obligaría a estar con la polla tiesa mucho mucho tiempo…
Después de un largo día de trabajo, me llamaron unos amigos para ir a tomar algo antes de volver a casa, no es que me apeteciera mucho pero es una forma de mantener el contacto. Quedamos en el bar del barrio donde lo hacemos de vez en cuando, creo que la última vez fue hace un año casi.
All llegar allí nos encontramos unos cuantos de los de siempre, y fue divertidísimo, empezamos a tomar vinitos, y cada vez nos apetecía menos ir a casa a dormir, así que de la cena de picoteo y vinos pasamos a las copas, mientras charlábamos habia tres amigas en las mesas del bar también con una especie de minifiesta y riendo y charlando entre ellas.
Una de ellas era una chica que enseguida me llamó la atención porque era una preciosa chica negra, con unos ojos tremendamente penetrantes, durante la noche estuvimos intercambiándonos miradas, me parecía una mujer cada vez más atractiva. Una de sus amigas se levanto para ir al aseo, y cuando pasaba entre el grupo de amigos, casi todos a la vez empezamos a silvarla por lo buena que estaba, ella era una mujer muy simpática y nos miro sonriendo a la vez que movía el trasero de forma muy divertida.
Cuando volvió con sus amigas, se volvió a levantar de su silla y se acercó por si nos apetecía sentarnos con ellas, que fue un SI rotundo por parte de todos, nos presentamos entre todos y Candace, que era como se llamaba la chica morena se sentó cerca mío, tenía unos ojos de leoparda que era preciosos.
En una de mis miradas buscando detalles de interés, me fije que tenía un botón de la blusa algo abierto y podía verle una parte de una de sus tetas, desde la posición que estaba sólo la podía ver yo, y ella me pillo infragantí, y empezó a reirse de mi, a lo que respondí con una mirada acechante y de peligro que a ella le gusto.
Al cabo de un rato, cerraban el bar y nos echaban, así que decidimos irnos todos, yo con las copas la verdad es que no me veía muy bien para conducir y se lo dije a Candace mientras nos depediamos, “Oyes, si quieres puedes dormir en el sillón de salón de mi casa”, me dijo, y la contesté que no me importaría.
Nos fuimos a su casa, y mientras ibamos de camino, la pregunté directamente “¿A ti que es lo que más te gusta que te haga un tio en el sexo?” Ella empezo a reirse y mi sorpresa fue tremenda cuando me respondió “Me encantan las cuerdas”. Ufff aquella respuesta me puso a cien por hora. No vivía muy lejos del sitio en el que estábamos y al bajar del coche, me fui directamente hacia ella y la solte un morreo del doce, en mitad de la calle con un frio de miedo nos estábamos pegando un lotazo, mientras yo estaba superempalmado y le acercaba mi rabo, a lo que ella respondió cogiéndomelo por encima del pantalón con su mano derecha y acariciándomelo mientras me decía “Tengo unas cuerdas en mi casa que me ponen supercachonda”.
Subimos a su casa, y fuimos directamente a la cama, estuvimos follando hasta altas horas de la madrugada, me hizó una cubana con sus preciosas tetas, una mamada que me encantó, y follamos como locos… Espero volver a quedar con ella…pronto.
Habitualmente suelo viajar en coche, pero hace unos días un amigo me invitó a pasar unos días a su casa de Marbella, lujosa mansión que tiene entre pinos y jardines. Me dijo que era mejor que fuera en autobús, más que nada para que él no tuviera que estar pensando que podía pasarme algo estos días de ajetreo, así que así lo hice.
Tome el autobús a medio día del pasado jueves y me dirigí para allá, a lo largo del trayecto en un autobús que era como una carcasa de antes de la guerra me iba fijando en la poca gente que iba en él, un par de mujeres cañón que no se donde irían, una de ella entradita en años, pero con un “buen empujón”, otra joven delgadita y de bastante buen ver y el resto casi todo hombres que íbamos o de vacaciones o de trabajo.
A mitad del trayecto, el autobús hizo una parada en el típico sitio donde paran todos los autobuses y parece un hervidero de gente, me fui hacia la cafetería a tomar algo y como, según nos había informado el conductor, la parada sería de unos 40 minutos, me fui a sentar en las mesas mientras me disponía a leer un periódico que alguien había dejado allí.
En ese momento, vi pasar un Audi A3 con una pareja dentro, aparcaron, bajaron del coche y vi una espectacular morenaza que casi no podía andar con unos zapatos de suela alta de esparto que llevaba con unos preciosos ojos verdes y un cuerpo bien moldeado, ellos no me vieron, pero les estuve observando un buen rato, fueron al autoservicio, cogieron algo para tomar y se sentaron en una mesa no más allá de 3 o 4 de mi.
Él se tomo lo que había comprado y ella iba más lenta, me gustaba verla, tenía un estilazo tremendo, él o la hacía ni caso y al terminar de tomar lo que había pedido, se puso a leer un periódico, mientras ella miraba lo que él medio leía, no podía evitar mirarla, me gustaba verla, percibía su aburrimiento
En un determinado momento levantó la mirada y me clavó sus preciosos ojos verdes en los míos, me había visto haciéndola un repaso de todo su atuendo, y dirigiendo principalmente mi mirada hacía su escote, se me quedó mirando con ojos de loba, como retándome a quitar la mirada, que a estas alturas, no quito ni debajo del agua, vi como se ponía nerviosa, excitada a la vez, con el mayor descaro que pude me puse mi mano en mi entrepierna, vi como sus pezones se ponían duros y hacía el gesto de “tengo calor”.
Mientras su pareja leía el periódico, le dijo en voz alta, “voy al baño”, el movió la cabeza con un si, y siguió leyendo, me miró fijamente y dio un giro hacía el baño, yo no sabia si lo que quería era lo que yo pensaba y no me iba a quedar sin probarlo, la morenaza estaba para hacerle tres hijos.
Me fui al baño, y estaban hasta arriba de gente, y no la vi allí claro, así que decidí ver si la veía por algún otro sitio, salí fuera de la cafetería y me fui dando una vuelta al recinto, de pronto vi el coche en el que habían llegado y la vi dentro, haciendo como que llamaba por teléfono, en ese momento salió del coche y se fue a una especie de zona privada de la cafetería, por un segundo pensé que estaba huyendo de mi, y en ese momento, me miró y con un dedo me hizo el gesto de “ven aquí”, sonriendo.
Así que para allá fui, “eres muy machito tu verdad”, me dijo, “Pues si, para que lo voy a negar”, le respondí, “Bueno, a ver si ahora me enseñas lo que te tocabas mientras me mirabas”, me dijo, “bueno, por qué no lo descubres tu misma”, le dije yo.
Ni corta ni perezosa me puso la mano en el rabo que yo ya tenía bien armado, y yo haciendo un gesto brusco la subí su minifaldita y la metí la mano entre las bragas, masturbándole el coño con toda la mano, en un momento noté como empezaba a mojarse, ella me había sacado la polla fuera y también me la masturbaba, me apetecía dominarla, era una buena hembra, así que la di la vuelta bruscamente, la bajé las bragas y le metí mi rabo, haciendo que empezaran sus gemidos que me encantaron oír …
Estuvimos en esa postura y luego me apetecía verle sus preciosas y bronceadas tetas, así que la di la vuelta y cogiéndola por el culo y apoyándome en una especie de repisa la folle todo lo más rápido que pude, teníamos buen ritmo los dos a la vez con un movimiento que me encantaba realizar … finalizamos con una marcha atrás, y yo apuntando mi corrida hacía el suelo mientras ella me masturbaba rápidamente.
Al rato escuche por megafonía que partía mi autobús y cuando fuimos a salir, vi que ella se iba en el flamante A3 con su pareja… No estuvo nada mal.