La verdad es que esto del blog es una locura. Me termino de levantar hace como unos 30 minutos. Quiero que los lectores del blog sepan lo que me ocurrió anoche.
Después de venir el gimnasio, cenar y demás, me pongo con el msn y aparece una nueva persona que quiere contactarme, es una chica bastante guapilla de cuerpo, la cara no me la enseña al principio, me invita a ser su amigo, su nick Natascha.
La acepto como amiga y veo que está online, así que la saludo, y al momento me devuelve el saludo con una frase: “Ya era hora de que te conectarás, llevo dos horas esperándote”. Me quedé un poco flipado. A ver si es que la conocía y no me acordaba.
Empezamos a charlar y realmente no la conocía, pero ella leía los artículos del blog y por eso quiso conocerme. Me invitó a una especie de webcam de pago, pero la verdad es que no suelo pagar por esos servicios, así que se lo dijé directamente. Después le pregunté que si se dedicaba a ser una chica webcam y me dijo que si, durante la conversación me surgió una pregunta, “¿oye, además de ser chica webcam, también cobras tus servicios de sexo?”, su respuesta fue que si, aunque sólo con clientes de la webcam que se habían conectado varias veces y a quiénes podía ir conociendo un poco.
“¿Y cuanto cobras por un servicio tuyo?”, le pregunté, y me respondió que unos 50 euros por 2 horas de completo, incluyendo hasta el 69.
La verdad es que me quedé anonadado, porque, aunque la verdad es que no soy de estos ámbitos de pago, me parece por lo que veo en internet que es un precio bastante pequeño para la media.
“¿Y de donde eres?”, le pregunté, soy Rumana, pero vivo en Madrid, interesante. Después de un rato de charla me dijó que le apetecía tomarse una cerveza, aunque no conocía a mucha gente en Madrid, ok, pues si te apetece quedamos por la zona de Huertas y nos tomamos una cervecita bien fria.
Todo iba en plan muy de amiguetes, quedamos en la misma plaza de Santa Ana de Huertas y nos fuimos a la cervezería alemana de la plaza, estaba lleno de gente y nos sentamos dentro, en una zona recogidita para charlar. La verdad es que la chica es un auténtico cañón. Morena, ojos marrones claros, piernas muy bien torneadas, no muy alta, pelo rizado, pechos más bien tirando a grandes, ufff … y encima puta.
Empezamos a charlar muy amigablemente, es una persona encantadora, me contó que realmente habia empezado con todo esto porque al llegar a España no encontraba trabajo más allá que de caramera y le salió esto y empezó a probarlo a ratos, pero le daba un buen dinero y decidió dedicarse a tiempo completo.
Lo de follarse clientes de la webcam era algo que lo tenía como secundario, si es cierto que había varios que eran asiduos y al menos un par de veces al mes se la follaban, no me extrañaba nada, con lo buena que está.
Empezamos a tomar unas cervezas y al cabo de un rato me confesó que no solía tomar cerveza y que se la estaba subiendo a la cabeza, eso dió lugar a que empezásemos de risas y a pasárnoslo muy bien, chistes, jugueteos con una de las camareras, que también nos siguó el juego, en fin, muy bien.
Al salir de la cervecería me dijo que le apetecía algo con marcha o ir a tomar unas copas a algún sitio, terminamos en uno de los bares cernanos a la plaza de santa ana, los relaciones por entrar te invitaban a unos chupitos, así que nos pedimos cada uno dos chupitos de Vodka, con limón y sal, claro.
A medida que pasaba la noche según estábamos hablando nos íbamos acercando, la notaba que empezaba a tener bien subiditos los chupitos, las cervezas y el cubata que nos estábamos tomando, así que no tarde mucho en disparar y lanzarle un beso en la boca, al que ella respondió abrazándome después y cediéndome su lengua para que la saboreara.
Había un par de parejas en el local que nos estaban mirando, bueno, yo estaba ya empalmado, y me acercaba para que ella lo notase, ella me sonreía y me decía, “ya veo que el corderito se está convirtiendo en lobo”.
Al cabo de un rato decidimos irnos a su casa no estaba muy lejos de allí pero había que cojer un taxi, el taxista era un chico joven, se veía con cierta experiencia en trayectos nocturnos, y al entrar en el taxi y decirle el sitio al que íbamos empezamos a besarnos acaloradamente, yo le metía la mano entre las piernas, tenía un diminuto tanga puesto. El taxista miraba, aunque con cierta cutela, paré un momento y le dije “Si eres capaz de llevarnos hasta donde vamos sin que te des un golpe puedes mirar todo lo que quieras a los dos nos gusta”, Ella sonrió y me dejo al oído “Esta noche vas a follar como nunca corderito”.
Llegamos a su casa y al entrar me dijo que tenía una compañera de piso y que estaría dormida, así que mejor íbamos al salón, al entrar en el salón, fuimos de pronto como dos bestias en celo, nos desnudamos el uno al otro, tenía un pecho tatuado, cosas que me puso muy machote, me gustaba eso.
Empecé a comerle los pechos lentamente, haciendo el mismo dibujo que tenía del tatuaje, pero encima de su pezón, gemía un poquito, le gustaba, poco a poco fui bajando a su ombligo, me gustaba hacer ese dibujo y de pronto me dijo “Déjame de preámbulos que me apetece tener una buena polla en el coño”, asi que pasé de preámbulos, y mientras yo estaba sentado en el sillón, ella se montó encima y empezó a galopar como una loca, gemía con sonidos pequeñitos y profundos, movía el culo de un lado para otro, ufff, estaba que me iba a dar algo, sus pechos subian y bajaban como si estuvierna bailando, de pronto, se me abrazo fuerte y note como todo su cuerpo templaba unos segundos, se estaba corriendo.
Me miró y me dijó “Corderito, soy multiorgasmica, así que tienes que seguir trabajando”, me levante del sillón y la pasé a la parte de atrás su culo quedaba en pompa mientras ella miraba hacia delante, se la metí de un sólo empujón prácticamente, estaba completamente chorreando. Gemia, gemia, y me decía “esta es mi postura preferida, me gusta que me manden”, así que me la folle con todas mis ganas, había estado en el gimnasio y tenía el culo como una piedra y los abdominales a punto, me costaba menos que otras veces y la veía disfrutar bien.
De pronto mire a la puerta del salón y vi a una chica rubia, bastante guapa, medio despertándose y mirando a través de la puerta, debía ser la compañera de piso de Natascha. Mientras Natascha me miro y me dijo, “ella también es puta”.
De pontó me entraron una ganas enorme de correrme, así que le saque mi polla de su coño y la puse en la línea del culo con la espalda donde me corrí y me quedé como nuevo.
Estábamos los dos bastante satisfechos, así que nos fuimos a la cama, nos abrazamos juntos y nos quedamos dormidos así hasta hoy a las 13.00 que nos despertamos.