Me imagino que si sigues el blog recordarás cuando quedé con La Condesa el otro día, si no, te lo refreco, el post de titulaba : Me estaré convirtiendo en un puto?
El jueves recibo un email en que me dice que quiere quedar el viernes sobre las 22.30 conmigo, quería presetarme a alguien, según dice, su amiga y maestra en temas eróticos, una mujer de la alta sociedad hispano-francesa. Bueno, la verdad es que no sabia muy bien de que iba el tema, pero me decidí a ir.
Quedamos en un conocido bar/restaurante de la zona de Bilbao en Madrid, cuando llegé, al principio me parecía raro estar esperando algo que no sabia si iba a terminar en algún tipo de formique o que y a la vez me parecía excitante quedar con dos mujeres a la vez, y encima una de ellas “experta en sexo”.
En un determinado momento entraron dos mujeres por el restaurante, por un momento, pensé que no eran ellas, pero si, eran. Las dos estaban de muy buen humor y venían charlando de forma distendida. “La Condesa” estaba especialmente radiante, estaba guapa, además de lo buena que está de por si, la otra mujer era bastante más mayor que ella, debería rondar los 50, aunque excelentemente cuidada, y era una mujer también ciertamente sugerente, me parecía también guapa y unos pechos muy altos, la llamaré (tal y como ella me dijo Funny).
Empezamos a cenar, en plan amigable, chistes, rumores y demás, me lo pasaba muy bien. Antes de llegar a los postres, Funny se quedo un poco seria, me miró y me dijo de forma muy directa y casi agresiva “Me ha dicho “La condesa” que follas bien, aunque se te puede mejorar bastante”. Por un momento casi me atragando con un trozo de pan que tenía en ese momento en la boca.
Después de beber agua, le dije que le agradecía el cumplido, la verdad es que me habia dejado fuera de juego, estas maduritas se las saben todas, y salí como pude de la situación y le pregunté, bien, ¿y como crees tu que se me puede mejorar?
Se rió y entre las dos se echaron una mirada que me dió hasta miedo, su respuesta “practicando, claro, pero practicando con mujeres que son muy exigentes, tu aún no te has follado a ninguna de estas seguro”. Por un momento me lo dijo tan convencida que casi me lo creo.
Y siguió: “Además estoy segura de que te vendrá bien ganar un dinero por follarte a mujeres muy exigentes”, creía por un momento empezar por donde iba la historia, “La condesa” me pagó por un supuesto servicio, que la verdad no era tal porque yo lo único que quería era follármela.
Les pedí que me explicarán un poco más de que iba ese tema, y de forma un poco abstracta me dijeron algo así como que ellas conocían a importantes damas de la sociedad española que tenían ciertas necesidades, necesidades de morbo, subidas de líbido como de sexo directo, y que les podría venir bien tener a un “amigo” que de vez en cuando se las follase, pagaban bien decían. La verdad es que por un lado me parecía interesante pero más que nada por la curiosidad que me suscitaba.
Alguna de estas damas es lectora asídua de tu blog, le gusta lo que escribes y se suelen masturbar con los vídeos que les pones, no les importaría en absoluto que contases los polvos que echas con ellas, manteniendo siempre el anonimato.
Pues la verdad es que la idea me gustaba, no existía ningún tipo de compromiso, pero si aceptaba ir a follar a una de estas mujeres lo tenía que dar todo…
Les dije que me lo pensaría pero que en principio podría ser interesante, y me dijeron que si quería probar, la noche del domingo podría tener mi primer servicio, cuando escuché eso de tener mi primer servicio casi me echo a reir y lo hice aunque con menos ganas de las que yo quería.
Terminamos de cenar, me invitaron a cenar exigiéndome hacerlo, no me dejaron ni sacar la billetera y Funny se despidió amablemente dándome un sutil beso en la mejilla, mientras “La condesa” me dijo que si la llevaba a su casa, cosa que hice encantado, tuvimos una interesante conversación en el coche, mitad humor y mitad sexo, la verdad es que de verla me había puesto bien burro hacía ya un rato, sólo con verte las piernas entreabiertas que llevaba todo el rato y la minifalta blanca, me ponía a 100.
Al llegar a su casa, me miró y me dijo “Me imagino que querrás ganarte 100 euros, verdad?”. Así que aparqué el coche y me dirijí a su portal como la otra vez, pero esta vez me dí cuenta que si llevaba un tanguita muy fino, que no se si es peor que lo llevase porque me ponía cardiaco.
Abrió la puerta de su casa y al entrar me dijo “Me estás decepcionando, pensé que me ibas a obligar a quitarme el tanga”. Me entró una especie de subidón que casi no podía controlar así que le bajé el tanga, la apoyé contra la mesa, la puse con el culo en pompa y me la empecé a follar como si tuviera ansiedad, como si necesitase hacerlo, escuchar esos gemiditos que pegaba la última vez, era una especie de “droga”, me la follaba con ganas, con saña, quería que se doblegase, dominarla, la metí las dos mano entre el top y la cogí las tetas, pellizcándole los pezones, su gemido subió de intensidad, y de pronto, lo mismo que la otra vez, un gemido mayor, su cuerpo tembló por un momento, y de un movimiento se saco mi polla del coño.
Bien, pensé que esto era como la otra vez, que ahora ya había terminado mi faena, pero me equivoquén se agacho, me cogió la polla entre sus manos y se la metió en la boca, empezó a mover su cabeza hacía delante y hacía detrás, utilizando su lengua de una forma fabulosa, me la pasaba por el glande una y otra vez, hasta que no pude más y veía que me iba a correr, hice un intento de sacarle la polla de su boca, para no correrme dentro, pero ella se agarró fuerte y según me corrí se lo tragó todo.
Me miró y me dijó, disculpa un segundo, se fue al baño y mientras me subía los pantalones apareció con una toalla limpiándose la boca en una mano y 100 euros en la otra.
Bien, pues me voy, le dijé.
OK, me contestó, así que salí por la puerta, me monté en el coche, y ahora a esperar a ver si lo del domingo es verdad, espero poder contarlo el lunes.
Bueno, ahora me voy de copeo con las dos amigas del otro día, creo que vamos a ir a un sitio que se baila salsa antes de ir a su casa 