Ayer me llamó la amiga de mi vecina, una morenaza de impresión con la que estuve hace unos días haciendo otro trio junto a mi vecina, en esta ocasión me quería presentar a su amiga Lola, que era otra morena de impresión según ella misma me dijo.
Quedé con ellas en mi casa, Lola, además de tener un físico impresionante, era una mujer con una mirada profunda, al llegar a casa lo primero que hicimos fue tomarnos uno de esos cafés que me gusta preparar, estuvieron encantadas mientras se lo tomaban y poco a poco les iban subiendo los calores. Lola me dijo que les perdonase pero que a ella le apetecia quitarse el jersey, quedándose con una fina camiseta medio transparente a través de la cual se le veían unos grandes y preciosos pezones, que a mi me pusieron literalmente cachondo, consiguiendo que me empalmara en el acto.
Este fin de semana no pensaba que pudiera ocurrirme lo que me ha pasado, el sábado por la mañana me encontré a mi vecina en el ascensor, siempre que la veo o me cruzo con ella me apetece mucho tirarle los tejos a ver si le apetece que echemos un polvo, es muy golfa y desde que me envío a su hermana, mucho más, me preguntó que si había hecho buenas migas con su hermana, ella sabia que si, la muy puta la había enviado a mi casa para que me la follase.
Me dijo que el domingo por la tarde se quedarían ella y su hermana solas en casa, su marido se llevaría a los niños a dar un paseo y tendrían al menos un par de horas las dos para tomar café, así que planteamos una hora y allí se presentaron, a las 16.30 exactas aparecieron las dos, con unas minifaldas bien cortas y con unos jerséis sin sujetador, venían directas a follarme las dos cabronas.
No tuvieron mucho tiempo que perder, se bajaron las faldas y una de ellas me bajo rápidamente los pantalones y saco mi polla para empezar a masturbármela, mientras la otra se subía encima de mi sofá para que la comiera el coño, mi vecina me dijo que quería ver como me follaba a su hermana y la hermana se puso con el culo en pompa esperando a que le metiese mi rabo, que no duré ni 3 segundos en meter en su precioso y afeitado coño, empezando a escuchar sus gemidos de puta ninfómana.
Mi vecina mientras me la follaba nos miraba y me daba azotes en el culo para que me follara a su hermana mucho más rápido, luego se puso debajo de los dos y me pidió que la follara a ella, con su hermana completamente rendida, le saqué mi polla y se la metí a mi vecina mientras su hermana me besaba y me decía que no la olvidase, que quería que la follara otra vez.
Después de más de una hora follando con las dos, mi vecina se fue a su casa porque decía que iba a llegar su marido, mientras yo estuve con su hermana al menos otra hora más follando mientras la daba azotitos que me pedía que la diera mientras la estuve cabalgando como Roy Rogers.
Llevaba tiempo sin ver a mi vecina, una de las mujeres más calientes que conozco, ayer cuando volvía a casa me la encontré en el ascensor, empezamos a charlar un rato y la invite a tomar un café con la cara dura que me caracteriza y que sé que a ella le gusta, siempre que hemos tomando café hemos terminado echando un buen polvo, tenemos buena complicidad, pero me dijo que no podía porque estaba su hermana en casa con ellos unos días, pero que como necesitaba algo de azucar igual más tarde me lo venían a pedir ella o su hermana.
Al cabo de un buen rato llamaron a la puerta, cuando abrí, me encontré una preciosa rubia, increiblemente buena, que me dijo que era la hermana de su vecina y que venía a por el azucar, cuando entró en casa empezamos a charlar y la invité a un café que acepto muy agradecida, me dijo que habla mucho con su hermana y que ella le habia hablado muy bien de mi, mientras tomábamos el café la cosa iba subiendo de tono, ya que empezó a relatarme y a hablarme sobre el blog (este que estás leyeno) en el que relato algún polvo con su hermana, y me incito a que ella también quería tener un post dedicado a ella, así que aquí está este.
Me estuvo explicando que vivia en Canada actualmente con su pareja y que viene de vez en cuando a ver a su familia, entre otras cosas me contó también que se habia dedicado profesionalmente hasta hace algunos años al baile y que sabia hacer cosas con el cuerpo que nadie se imaginaba, además tenia unas tetas preciosas, enormes y bien puestas. No tardé mucho tiempo en avalanzarme y darla un beso con el que ella respondió inmediatamente y como dos animales en celo nos pusimos a quitarnos mutuamente la ropa hasta que darnos completamente desnudos y empezar a follar sin recitales, al grano.
Se subió encima mío y empezo a cabalgarme de una forma que pocas veces he disfrutado así, con un movimiento de culo que me volvía loco, “voy a hacer que te corras varias veces seguidas”, me decía. “Voy a hacer que te vuelvas loco por mi forma de follar y no puedas pensar nada más que en mi”, esta forma de sadismo me gustaba, y asñi fue, no tarde demasiado y no pude aguantar contigió que me corriera, pero me obligo a que mi polla no bajase y siguiera estando bien tiesa, haciéndome una mamada y obligándome a follar con todas mis fuerzas hasta que ella se corrió y yo volvío a hacer lo propio.
Al terminar y cuando cogió su taza de azucar, me miró y me dijo, “te he subvestimado, mi hermana se quedó corta”….
Hacía tiempo que no la veía, la verdad es que alguna vez me hubiera apetecido llamarla para ver si el cornudo de su marido no estaba en su casa, pero entre eso y entre que su marido ahora trabaja en su casa y entre que siempre anda liada con sus niños es un poco difícil, la verdad es que los polvos que he tenido con mi vecina han sido siempre impresionantes.
Ayer volvía de la compra, esto de vivir sólo es lo que tiene que al final vas a todos los sitios e intentas tirarle los trastos desde a la cajera del super hasta la buenorra de la señora de 50 años del estanco. Sin embargo, ayer fue diferente, cuando estaba esperando el ascensor para subir a casa, llegó mi vecina, nos saludamos con un gran abrazo, me encanta sentir su piel, me dijo que últimamente estaba un poco agobiada con el trabajo, la familia, su marido, etc, “Si quieres buscamos un desestresante, yo tengo tiempo ahora”, le dije. Ella sonrió, “ahora no es el momento, aunque no se, quizás…”, “podemos intentarlo en plan rápido un polvo y a casa”, le dije.
Al día siguiente de casi pillarnos el marido de mi vecina y partirnos de risa (con el video que os puse en el post anterior), quedamos de nuevo para tomar un buen café y con la escusa de que ella es al presidenta de la comunidad y yo el vicepresidente, preparé un café y empezamos a charlar riendo sobre diversas cosas como el cibersexo, como siempre ella tiene un interesante gusto por los escotes que le dejan bien sus preciosos pechos cuando se agacha, sus tetas me ponen a 2000 por hora.
Empezamos a hablar sobre lo que se siente cuando te hacen una mamada, tanto al hombre como a la mujer, ella reía, le dije si quieres probamos y te hago una, pero antes tengo que calentarte bien, a lo que ella se rió mucho más y me dijo “sorpréndeme”.
Recuerdo que una de las clientas a las que he hecho servicios este año me dijo una vez, quiero que me hagas una buena comida de coño, pero antes currátelo y crea el ambiente necesario para ello, y en este caso hice lo mismo, empecé a comerle el cuello lentamente, mientras le iba quitando su precioso sueter con escote incluido, le besaba a la vez que le pasaba la lengua por su espalda, espalda que me encanta tocar, pasar mis labios sobre ella, me pongo cada vez más caliente y mi polla empieza a estar que explota, pero no, hay que conseguir comer bien su tesoro.
Notaba como a ella se le erizaba la espalda, subía el ritmo de su respiración lentamente, mientras mis manos recorrían sus preciosas tetas, me gusta pasarle mi mano abierta por sus pezones, mientras subo y bajo por su espalda, hasta sus hombros, siendo que le encanta, voy bajando de nuevo y llego hasta la parte de la base de la espalda, noto como ella se estremece mientras beso su cadera y a la vez me sube el culo para recibir mi rabo, pero no, prefiero comer, lamer, besar sus muslos cerca de su precioso culo, con su tangita rojo y veo como ella está ya mojada, necesita mi rabo dentro, pero no, aún no.
Utilicé la fuerza de mis brazos para voltearla para poner su precioso coño frente a mi boca, cogiéndola bien fuerte por la base de sus piernas, mientras podía oler lo que de ella surgía, estaba completamente mojada, poco a poco empezaron sus movimientos pélvicos, y a escucharle “follame cabrón, ya me tienes”. La solté y la empecé a quitar el tanga, para dejar completamente libre su coñito, está muy mojado, desbordado, y la la soplo lentamente, ella siente un espasmo, “hijo de puta, has hecho que me corra, fóllame ahora”, pero aún no, no era el momento, quería que lo desease como nada en el mundo.
Empiezo a pasar mis labios por los labios de su coño, cogiéndolos entre mis labios, veo su clítoris completamente hinchado, lo rozo con mi lengua suavemente, cada vez sus espasmos son mayores, me obliga a que lo haga todo de una vez y me coge la cabeza obligándome a que le meta la lengua entera, pero no, no es el momento, quiero ver como se corre de nuevo, mis labios besan su clítoris, se vuelve loca, noto como sus piernas tiemblan, sus espasmos son sin control de ningún tipo.
“Me has vuelto a hacerme correrme, joder me vuelves loca hijo de puta, luego sólo puedo pensar en como me obligas a correrme y como me follas, cada vez que follo con mi marido, no me doy ni cuenta y contigo me vuelvo loca”, así que la cogí entre mis brazos, la abrazé y estuvimos un ratito tumbados juntos.