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Mi amigo se folla a su propia secretaria
Saturday, December 13th, 2008Hace unos días le conté a un buen amigo lo que me estaba pasando con el blog y la cantidad de personas que parece que lo están leyendo, también le conté los polvos que me he montado en la oficina con mi jefa y su secretaria y lo que me pasó con La Condesa.
Me contó que el llevaba un par de meses con una nueva secretaria de las típicas superexplosivas y que además le gusta ir vestida muy imponente, de las típicas que les encanta llevar un buen escote, pero que no se habia atrevido nunca a hacer nada ni a plantearle nada si siquiera en broma.
Me he follado una gordita preciosa que conocí en el supermercado
Thursday, August 21st, 2008Ayer salí tarde de la oficina y fui a comprar al super que hay cerca y que suele cerrar tarde, a menudo hago allí la compra.
Después de haber cogido todo lo que quería llevarme me fui hacía el cajero, justo delante mío me fijé de una preciosa hembra, algo regordita, pero me gustaba con un sueter que le dejaba toda la cintura al aire y en la espalda, un tatuaje que era realmente sujerente, me apetecía verle la cara pero no se daba nunca la vuelta, en un momento se le rompió una bolsa que llevaba en la mano con unos pepinos y fueron al suelo, le ayude a recogerlos, en ese momento se dió la vuelta y vi una cara bonita, pero lo que más me gustó fueron las tremendas y preciosas tetas que tenía, “gracias” me dijó, pero cuando se dió cuenta que me las quedaba mirando, se le pusieron los pezones enormes, y se dió la vuelta ruborizada.
Ufff, me la imaginaba desnuda mientras no paraba de mirarle el tatuaje, mientras la cajera iba lentamente, tenía un precioso culito respingón que me imaginaba desnudo delante de mi polla tiesa, … que imaginación tan perversa tengo.
En ese momento, se dió la vuelta y me pidió que la guardase en la cola a la caja para irse corriendo a buscar una nueva bolsa, de pronto volvió casi cuando la tocaba y la dejé pasar, puso todo lo que llevaba en varias bolsas y la cajera me cobró rapidamente a mi lo que habia comprado, al salir, iba bastante cargada y me ofrecí a ayudarla a llevar alguna bolsa si no vivía cerca, al principio dijo que no, pero luego me dejó dos bolsas, vivía en un portal cercano, pero sin ascensor, era un segundo e igualmente me ofrecí a subirle las bolsas, “tendré que compensarte con algo para beber”, me dijo. No pesaba quedarme pero esta vez fue ella la que insistió.
Al llegar arriba me fijé que tenía los pezones como escarpias, y yo no me pude contener mucho, se me puso el rabo como un palo tieso. Nos fuimos a la cocina y allí dejamos las bolsas, “bueno, pues encantado de conocerte”, le dije con intención de irme. Espera, por favor, tómate algo, un Nestea, una coca cola … ok, un Nestea.
Mientras nos tomábamos un Nestea cada uno empezamos a charlar de donde era cada uno y esas cosas, poco a poco no podía dejar de mirarle las tetas, hasta que al final me dijo directamente “qué, ¿té gustan mis tetas? porque veo que no les quitas ojo”, mientras se reía, jeje, “pues si, le dije con todo el descaro”, se rió, y de repende se quito la camiseta que llevaba dejando las tetas al aire enormes, con enormes pezones y tremendamente hinchados, ni me lo pensé y me tiré a comérselos, me gustaba sentir unos pezones tan grandes entre mis labios.
Empezaba a gemir, y le metí mi mano entre sus pantalones, no llevaba bragas, así que fue fácil empezar a masturbarla, y empezó con el movimiento pélvico de … fóllame.
Le bajé los pantalones, la puse contra un jamón que tenía en la cocina, le abrí bien las piernas poniendo cada una de ellas en una parte de la mesa de la cocina, y le metí mi polla, ufff, me apetecía ir deprisa, correrme cuanto antes, habia estado mucho tiempo excitado previamente … desde el supermercado, no paraba de follarla y sus gemidos eran intensos, sus tetas enormes y sus preciosos pezones tiesos me movían para arriba y para abajo …
Follando con mi vecina en mi casa
Tuesday, July 8th, 2008Desde hace meses que de vez en cuando me cruzo a mi vecina en el ascensor o en la escalera, a veces la veo por mi ventana cuando se está cambiando y un par de veces la he visto, no se si porque ella quiere que así sea o por accidente completamente desnuda, está bastante buena, pero lo que para mi destaca es su culo respingón y sus tetas grandes y bien puestas.
Ayer, me crucé con ella en el ascensor, mientras esperábamos para cogerlo empezamos a hablar del tiempo y del calor que empieza a hacer, lo típico en estos casos, pero me apetecía decirle algo que me dejase ver si eso de ponerse en pelota picada está planificado o es meramente casual.
Al ir bajando en el ascensor, que es de esos que se mueven bastante, dije - este ascensor se mueve más que la cámara de una película porno - pensando que la peor de sus reacciones fuera quedarse callada, pero no fue así, se rió y me dijo “no sabia que las cámaras de las películas porno se movieran tanto” y volvió a reír.
Es el momento, pensé, y le dije - bueno, eso depende del cámara que haya detrás, pero yo tengo una en casa, si quieres un día de estos te la enseño, además hago un café estupendo - “Me encantará probar tu café, y ya de paso por curiosidad ver la cámara esa, no se como tienes el día, pero yo después de comer y hasta por la tarde noche estoy bastante bien de tiempo” - Estaré encantado de hacerte un café especial, sobre las cuatro? - “Si, sobre esa hora me contestó”.
Por la tarde, después de comer, dieron las cuatro pero no apareció nadie, se ha cortado pensé, y yo preparando una cafetera que me costó un pastón en el corte inglés, dieron las cinco y tampoco, me empecé a preparar para ir un rato al gimnasio, en este momento sonó el timbre, abrí y … era ella “Perdona que me haya retrasado, mi marido se ha llevado a los niños al parque y no he podido venir hasta ahora”, me parecía estupendo tenerla allí, además se había puesto esa típica bata con un escote que la medio deja ver las tetas sueltas y sin ningún tipo de sujetador, ufff, ya me empezaba a poner caliente, me fui a la cocina un momento a preparar el café y ella se fue hacia la habitación de mi apartamento, desde allí me dijo, “ah, esta es la habitación desde la que me miras”, me dejó perplejo.
En un momento se acercó a la cocina donde estaba terminando de preparar el café y empezó a bromear, “¿tu como lo tomas muy largo y duro de sabor?” me hacía gracia su ingenio, nos fuimos al salón, nos tomamos el café y me dijo “estos excitantes como el café me ponen algo nerviosa, para poder dormir necesito tener sexo en abundancia”, - si quieres te enseño la cámara del rodaje porno y ponemos algo en práctica, a lo mejor te relajas, le dije - “Claro, a eso he venido a ver tu cámara y como la usas”.
Traje la cámara de vídeo y le expliqué, medio inventándome técnicas que utilizan los actores para follar y para aguantar más con el rabo tieso, algunas cosas las había leído en alguna página porno, “¿y tu utilizas esa técnica para tener tu polla tiesa? me preguntaba” - Claro, mira - me bajé la bragueta y me saqué la polla que ella miro con atención, y respondió rápidamente quitándose la bata y poniéndose a cuatro patas cobre el sillón.
Estuvimos más de dos horas follando sin parar, la verdad es que la hembra lo merece y por la noche me hizo un mini streptease desde su casa después de bañar a los niños.
Sexo: Mi marido no está, y me gustaría tener compañía esta noche
Monday, June 30th, 2008Anoche recibí una de esas llamadas que nunca te esperas, una llamada sensual, era una de las mujeres que más cachondo me ha puesto nunca, además de ser muy caliente es exigente y quiere que un hombre la domine en la cama, cosa que a mi me vuelve loco.
La conocí hará algo más de un mes, cuando mi amiga dueña de un bar de intercambio de parejas me la presentó junto a su marido, querían tener una primera experiencia en el mundillo del intercambio haciendo un trío y mi amiga me pidió que fuera yo el chico del trío. Lo comenté en este diario en “Con una pareja muy diferente, divertida y sensual”
Estuvimos hablando por teléfono unos minutos y me dijo que su marido no estaba y había conseguido dejar a sus hijos en casa de los abuelos, que le apetecía mucho pasar una noche en mi compañía, cosa que me pareció muy bien, me apetecía verla, y por supuesto pasar la noche con ella.
Quedamos directamente en su casa, una mansión en la zona oeste de Madrid, ella tiene un aire medio seductor, medio hippie, cosa que me gusta, ya entrada en la cuarentena, muy caliente y con una necesidad de sexo diaria según ella misma me comentaba.
Estuvimos riendo mientras ella me enseñaba todos los artilugios y juguetes que utiliza para darse eu placer diario, “necesito correrme al menos una vez al día”, me decía. Cosa a la que respondí “A mi me pasa exactamente lo mismo”, a veces me autoestimulo por la mañana y por la tarde noche tengo un servicio y vuelvo a hacerlo, aunque en este segundo caso la prioridad suele ser la clienta y si yo no me corro no pasa nada, lo importante es que se corra ella.
“¿te apetece cena algo?” me dijo, “si, ¿que me ofreces?”, le respondí. Vamos a la cocina y veamos que tenemos para cenar. Fuimos a la cocina y vimos varias cosas, de pronto ella con cierto aire coqueto se agachó a ver un cajón poniendo todo su precioso culo en pompa, y ya no pude resistirme mucho, me empalmé y la cogí por la cintura empezando a besarle el cuello, ella empezaba a estar muy muy caliente, le gustaba que le acariciase la cintura y los pechos con mis manos, mientras la besa el cuello y la base de las orejas.
No tardó mucho en darse un giro, ponerse mirando hacía mi, bajarme los pantalones, sacar mi polla y metérsela en la boca, me encantó sentir sus labios en mi rabo, era increíble, era una subcionadora nata, chupaba como una diosa.
Sentí que me iba a correr y prefería esperar un poco, así que la levante, la subí a la mesa de la cocina, la abrí de piernas y empecé a comerle el coño, un sabor cálido, en pocos momentos empezó a ponerse muy muy húmeda, su respiración se disparaba, me pidió que la follase, necesitaba tener una polla dentro cepillándola.
La empecé a follar sobre la mesa, y lo hicimos de 20 formas diferentes en la misma cocina. Después nos tomamos unas frutas y unos estupendos helados, nos fuimos dormir y por la mañana volvimos a repetir alguna de esas formas que habíamos hecho en la cocina en su cama.



