Follando con la mujer de mi primo en el gimnasio
Monday, August 11th, 2008He pasado unos días en casa de mi primo, en Valencia. Hacía tiempo que no iba por aquellos lares, y ya sabéis, lo típico de comer y beber en abundancia, pasear y demás.
Al llegar a ver a mi primo, conocí a la que actualmente es su mujer y que hacía años que no veía, siempre me pareció una mujer atractiva, pero en esta ocasión me parecío especialmente atractiva.
Uno de estos días entre risas y charrasquillos estuvimos comentando a lo que nos dedicábamos cada uno, con mi primo siempre tuve buena confianza así que le comente a lo que me dedicaba de forma oficial y a lo que me dedicaba de forma extraoficial
me hizo gracia porque a él no le extraño en absoluto, es un tipo muy abierto y siempre ha sabido que las mujeres que tiran más que otras cosas.
El caso es que les enseñé el blog y mi primo reía y reía, mientras su mujer medio reía y medio vi que se ponía cachonda perdida, fue divertido porque aquella noche se tiraron buena parte de la misma follando sin parar, oía como jadeaba la mujer de mi primo y con esos jadeos me masturbe dos veces.
A la mañana siguiente, me bajé a la parte de abajo de la casa en la que tienen un gimnasio para darle un poco a las pesas, cuando ya estaba tirando bien apareció la mujer de mi primo con unas mallas y un jersecito de gimnasia super apretado que le dejaba ver bien la silueta de sus tetas, cosa que me ponía cochondo perdido, no pude aguantarlo y mientras hacía press de banca me puse cachond y me empalmé del todo, ella lo vio claro y sonrió.
“Tu primo y tu habéis salido los dos iguales, os gusta follar con locura”, y se reía, pues si, la verdad la contesté, me parece que si es así, entonces me lancé y le pregunté “Pero la cuestión es si a ti te gusta que sea así”, se quedó callada, se puso roja y dijó “Si, claro que me gusta follar con tu primo, es mi marido”, entonces no me corté un pelo y me baje el pantalón de deporte, ya que no llevaba calzoncillos y le enseñé lo empalmado que estaba, ella no se cortó ni un pelo, nos metimos en en la zona de la sauna y no me dió tiempo ni a colocarme, se me montó encima y me empezó a follar como una loba.
“Ahora vas a demostrarme si de verdad haces lo que dice que haces en el blog, capullo, a ver si follas como dices“, así que no me quedó más remedio que demostrarlo y ponerme a bombear como si en ello me fuera la vida, mientras escuchaba otra vez sus jadeos …
Más de una hora de clase de folleteo, y después un buen desayuno, hasta que casi a la hora de comer se levantó mi primo completamente dolorido de agujetas de la noche anterior y nos fuimos a comer.